en cantidades ingentes. A repartir desde y hacia ... Norte, Sur, Este, Oeste ... y Centro.
domingo, 10 de agosto de 2008
Déficit mundial
en cantidades ingentes. A repartir desde y hacia ... Norte, Sur, Este, Oeste ... y Centro.
sábado, 9 de agosto de 2008
"Chez Leve"
. A ver... ¿tú qué quieres?
. Patatas fritas con huevo.
. Niña pide otra cosa que eso lo tomas en casa. Come algo más elaborado... algo diferente.
. Prefiero patatas fritas con huevo.
. ¿Y por qué no tomas un filete, que apenas pruebas la carne?
. Porque quiero patatas fritas con huevo.
. ¡Mira que eres rebelde!
. Vale, pero sigo queriendo patatas fritas con huevo.
Pues eso, mis hermanos todos carnívoros pero yo... fue (y sigue siendo) que no. Para mí los nervios eran plásticos así que comentado este matiz dicho está dicho todo.
A estas alturas y bajuras de mi vida suelo comer muy sano, sobre todo porque mi organismo lo reclama, y donde se ponga el verde que le quiero verde o un pucherito de legumbres... me asientan el cuerpo que pa' qué. Pero de vez en cuando una excepción, retirados excesos de aceite (de oliva por supuesto) sienta incluso bien o requetebien, a escoger.
¡Ah!, el gazpacho que no falte, que es época y además sale rico, rico, riiiiicoooo.
Acompañando también con un tinto y queso, presente en la dieta diaria ya que salió ratona-ratona quien suscribe.
Y de postre... fruta fresca que viene magníficamente con este caló’.
¿Cosas que hacen que la vida valga la pena? Rescatar platos sabrosos, descubrir nuevos... la buena comida, particularmente compartida con gente querida.
La sartén está al fuego de modo que sólo queda lanzar un: bon appétit!

viernes, 8 de agosto de 2008
Polvorín que acaba de dejar de serlo
Eso sí, me ha tocado vivir un tiempo y lugar en que puedo sentarme frente al televisor para ver una guerra en vivo y directo. Claro está ... sólo se “retransmiten” las más “importantes”. Pero hay que elegir esa ... “programación” y, de momento, no estoy por la labor. Encima pretendemos que no haya "daños colaterales" y que no mueran periodistas. ¿Cómo esperar coherencia en una guerra si la sin razón es quien la lidera? ¿Nos hemos vuelto tontos?
En ciertos aspectos no deja de sorprenderme –muy desagradablemente- el ¿progreso? ¿Avanzamos o retrocedemos? Supongo que ambas cosas.
Gloria ... ¡di algo!
“Deseamos:
Que no vuelva a haber otra guerra,
Pero si la hubiera,
¡que todos los soldados
se declaren en huelga!”
(Gloria Fuertes)

Una porción de paz y otra de guerra nacen el mismo día. Está claro que los contrarios son los que gobiernan la vida y que se rozan, cuando no abrazan, más de lo que imaginamos.
.Sobre el Tibet no me pronuncio, no me parece que sea el momento oportuno.
jueves, 7 de agosto de 2008
Girar y girar

miércoles, 6 de agosto de 2008
Contaminados
“El sufrimiento de otras personas activa nuestros cerebros como si ese dolor fuese nuestro. Esa reacción emocional es el fundamento mismo del ser humano.
Débora no deja de dar vueltas por la sala de espera del hospital. Es la tercera sesión de quimioterapia para su hija y se imagina cómo, una vez más, el frío veneno, aunque necesario, se expande por las venas de Catherine. Tiene la impresión de sentir las náuseas que tiene su hija y los retortijones de estómago. Piensa que daría cualquier cosa por ponerse en lugar de ella.

martes, 5 de agosto de 2008
Ella y él
En su rostro había una tristeza inmensa y sólo alguna lágrima de las que contenía rodaba ligera por sus mejillas. Parecía en realidad la carita de una niña pequeña, con pucheros que trataba de evitar, absolutamente compungida.
Tuve el fuerte deseo de acercarme a ella y darle un abrazo, o al menos apoyar mi mano sobre su hombro o antebrazo. Mirarla fijamente, ofrecerle una tímida sonrisa y, a la par, que mis ojos llorasen con los suyos aunque fuese sin lágrimas.
Sólo un yogur que una celadora le entregó impidió que me acercara a ella. Debió pasar muchas horas allí, sin comer, deduzco. No tardó en llegar la ambulancia que esperaban, no sé si para volver a casa o para ir al hospital al que van aquellos a los que sólo les queda morir. Ojalá se tratara de lo primero.
Tras su marcha me quedé pensando en esas palabras que forman parte del ritual del matrimonio. Pensé que no tenían nada que ver con la fiesta y el negocio que hay montados en torno a él. No me detuve de hecho en el sacramento en sí ni en su religiosidad. Me concentré en la esencia de los votos de la ceremonia, en su significado más profundo... “prometo serte fiel en la alegría y en el dolor, en la pobreza y en la prosperidad, en la salud y en la enfermedad, para amarte y respetarte durante todos los días de mi vida". Unirse para lo bueno, para lo malo... acompañarse. Me parecieron hermosísimas y reales palabras, al margen de que hoy día su puesta en práctica parezca estar en vías de extinción. Me consta que una promesa eterna a menudo queda en utopía. Es difícil -e ilusorio en gran medida- asegurar que se mantendrá un compromiso a largo plazo, con todo un equipaje que incluirá no pocas dificultades y épocas de vacas flacas a superar... o no. Pero difícil no es sinónimo de imposible.
Tampoco me parece un desatino decir que querer a alguien, de verdad, precisa grandes dosis de madurez y generosidad, no olvidándose de uno mismo pero casi, al menos en ciertos momentos. Sólo que hacerlo gozosamente, desde la libertad, desde la elección de cada día, de cada hora, de cada minuto. Claro que entiendo debe haber reciprocidad para que se mantenga no tanto el sentimiento (que podría perdurar hasta el fin en aquellos con almas grandes) como la relación pues esta, de no ser correspondida, puede llegar a morir de hambre. Y, en una sociedad en la que hasta las personas cada vez más somos objetos de consumo, clínex de usar y tirar, yo estaba teniendo la fortuna de presenciar un auténtico... “hasta que la muerte nos separe”. ¡Menudo regalazo el día de mi cumplevida!
En algún lugar leí: “Juntos somos más fuertes”. Desde luego así es. Y en el otoño de nuestra existencia es donde con más claridad se aprecia, cuando las fuerzas flaquean. La que pudiera quedar a los miembros de esa pareja allí estaba: ofrendada, recogida... compartida, como un círculo mágico invisible que, pausadamente, no dejaba de rodearles en un giro constante del cual hasta casi creí ver una sutil estela. ¡Uffff!... se me eriza el vello de pura emoción y se me humedecen los ojos de recordarles.
A veces perdemos demasiado tiempo preguntándonos y queriendo dar respuesta a qué es el amor. Yo no sé cuál sería la definición más certera pero sí sé algo. El amor no son “decires”. El amor son “estares” que propician los “sentires”.
Luz al partir

lunes, 4 de agosto de 2008
A los que nacieron tal día como hoy ...
¡Bufffffffffffffffffffffffffffff ... ya! El deseo top-secret.
¡Qué bien ... soy la primera en felicitarme! Claro, es lo que tiene que una se levante con una misma, te anticipas en todo al resto. O que a quien madruga Dios le ayuda.
¡Ah! ... ¡feliz cumplevida a quienes también asomaron al mundo un 4 de agosto!
sábado, 2 de agosto de 2008
Epístola a la que nunca vio claro lo del clero
Dirección: Nube derecha, algodón 3º.
Población: Paraíso.
País: Séptimo cielo.
Querida Gloria, dos puntos ..
Te cuento que milagrosamente he sobrevivido. Digo milagrosamente porque esta mañana el termómetro marcaba a las 11:00 h. 37 º. Aún así he regresado de la calle sana y salva, aunque sospecho que pesando un kilo menos, o dos, como consecuencia del líquido perdido en el camino. ¡Y con lo que me cuesta sudar! Pero es que lo de hoy no es verano... ¡es el infierno!
De modo que he llegado a casa y he decidido no salir más de ella... hasta mañana ¡eh!, no vayas a pensar que me quedaré aquí por los siglos de los siglos, amén. En vista del panorama decidí dedicar la tarde a ser costurera porque tengo que arreglarme algunas prendas (cosas del reciclaje textil... y de que estoy jartica de tener que coser todo lo que compre, ¡joer!, sin “d”, que me gusta más), pero de pensar colocarme sobre las piernas tela con estas temperaturas... ¡uuuffffff¡ me deshidrataba la sola idea.
Entonces, con la típica torta de aturdimiento a cuestas, han surgido sobre la marcha los planes B y C: o duermo una siesta –que no la suelo dormir- o veo una película.
La primera opción no me parecía válida porque con este calor iba a dormir Rita la cantaora. En cuanto a la segunda posibilidad... como estaba cansada para ver una película que me interese, tenía que ser una de las que pusieran en televisión, de esas que se dejan ver sin prestar mucha atención. Elegí peli, pero en horizontal (es que hace ya un tiempo que la tele la veo o tumbada en la cama, o en el sofá... que sentada no aguanto y me voy a otra cosa, mariposa. A veces pienso que en realidad busco que me sirva de nana, ya que por lo general es estupenda como tal pues me deja frita en un plis-plas). La cosa es que no me convencía nada de lo que proyectaban así que he pasado un rato haciendo zapping, tiempo en el que tampoco como nana surtía efecto.
En ese momento, ya sin planes, me he levantado, he ido a una estantería y te he cogido, Gloria. Y te he leído. Es raro, raro, raro que lea en la cama pero te he cogido y te he leído acostada en ella. Y he comprobado que el libro que te contiene está –como la mayoría de los que conmigo viven- con esquinas de páginas dobladas por arriba... por abajo, y subrayado aquí, y con aquel título marcado allá... y me he sorprendido pues casi sin darme cuenta he hecho algo que creo es nuevo en mí: dibujar en los libros, además... tumbada. Hablo de dibujos elementales, elementalísimos, que envuelven a las palabras que los provocan... al menos así lo estoy interpretando por lo que veo. Ya ves ... al parecer inauguras una nueva costumbre en mí. Posiblemente más de uno me diría que tendría que dejar inmaculados los libros, para otros, pero... ¿pa’ qué los quiero si no los puedo vivir como los siento? Pues eso.
Y decido que te tengo que llevar... traer a mi "bitácora". Es más, decido que te voy a traer a menudo porque tu tierna a la par que divertida y sabia palabra merece estar con frecuencia en el país de las maravillas. Así que una etiqueta rezará con fuerza sobre la Fuertes. Y la inicio con un poema que me ha hecho sonreír. O mejor dicho la continúo ya que tus palomas acaban de sobrevolar este cielo. El segundo poema en cuestión ha sido todo un descubrimiento que me explica –en cierto modo- por qué me gustas tanto: ¡a ti también casi te excomulga una monja!... ejem, plural en tu caso. Y claro... aquello de la afinidad acaba hermanando, acercando... gustando.
AUTOBIO
“Pronto me di cuenta
que era una errata eso
de que los niños venían de París.
A los seis años cambié la ese por erre.
Los niños vienen de Parir
-escribí en la pizarra de las monjas-.
Y me echaron.”
Y que me perdone Neruda pero no me marcharé sin decirte que... me gustas cuando hablas porque estás como presente, y te oigo desde cerca, y tu voz si me toca.
Con tu permiso me retiro a darme otra ducha. Hasta siempre hermosa, humorosa, amorosa, cotidiana dama, fue un placer encontrarte y más aún reencontrarte. Inmensa en tu poesía adulta. Chiquita en tu poesía infantil. ¿De que otro modo sino a su altura alcanzarías a los niños?
Que en gloria estés, Gloria.
Pd. ¡Cachissssssssssss!, ahora que miro con detenimiento veo que me salieron con más pinta de golondrinas que de palomas. Bueno, no problem, también son aves y cuela.
Pd.2. Me encantas en esta imagen. Sales muy... muy tú.

