jueves, 23 de julio de 2009

¡Le encontré!

Al amor... ¿de mi vida? Me late que esta vez sí. Casi no lo puedo creer. Tanto tiempo deseando que apareciera y en el momento menos esperado... ¡plof!, de bruces me topo con él. Me sorprende porque soy poco enamoradiza y entre “oca y oca”... generalmente suele transcurrir bastante tiempo. Quiero decir que sin dudar del refrán aquel que reza: “Una mancha de mora con otra verde se quita”... mi naturaleza no suele llevarlo a la práctica. Que me tengo que curar bien, en resumen, y solita. O “estar preparada”. O según una leveteoría... ¿en cierto espacio estar llena de vacío para que otro lleno de llenos, vaciándose, me llene? Uy, uy lío-lío que yo sí he sido.

En el blog de Nisu así como en un collar de “perlas” que recién me regalaron, se lee una cita preciosa de Berna Wang: “El amor entra en nuestra vida por los huecos que abre la risa”. Literalmente así ha sido.

Sólo hay un pequeño (gran) problema: es chica... ¡ups! Problema porque quien escribe toda su existencia se ha sentido heterosexual hasta la médula, sin duda alguna. Repito, sin duda alguna... y de repente verme en semejante situación me descoloca, me crea un conflicto divisorio... a la par que ¡tanta alegríaaaaa!

¿Cómo nos hemos conocido? En la piscina. Concretamente en el vestuario y, al parecer, la seduje sin pretenderlo. El hecho es que desde hace algunos días he incorporado inconscientemente algo más a eso de cantarsilbartararear: bailar. Bueno... más bien bailotear, que las “grandes coreografías” las reservo para la intimidad del hogar, o para las escasas veces que me subo a un escenario... o, a tenor de aquel momento mágico "cheek to cheek" que cual Ginger experimenté con Fred, incluso para alguna visita al baño de mi centro de trabajo.

Ya me había duchado y abría la taquilla para sacar el resto de cosas cuando ella llegó, acompañada por otra chica. Las saludé y seguí con lo mío, que si echarse la hidratante en el body, que si en la cara, ponerte la ropa interior... y sin darme cuenta empecé a moverme, a seguir in crescendo el ritmo, usando además el bote de desodorante cual micrófono emulando a la mismísima Cher que sonaba. ¡Glubs, qué poder de abstracción me invade últimamente!, porque de veras que estaba ajena a que tenía público. Ella, mi ELLA, al verme empezó a reírse... ¡y de qué modo! Su risa es como de otro mundo... parece más de ángel que de persona. Tan sana, tan pura, tan cómplice, tan musical, tan generosa... que me atrapó irremisiblemente, hasta el punto de que finalicé la función ofreciéndosela por completo. Ella, reía más al percibir mi dedicación y se generó entre ambas una energía maravillosa que circuló a modo de boomerang.

Claro que... lo cierto es que en realidad hay otro problema, de mayor envergadura que el anterior: a juzgar por su aspecto y por ir en carro... no alcanza aún los dos añitos. Se llama Claudia y es la mujer de mi vida, sí. El amor no tiene edad, ni sexo... ¿no? La esperaré... ya lo creo que lo haré. Pagaré incluso el precio de empezar a “entender” lo que antes no comprendía en mis carnes, que en el resto sí conste. Una caricia no tiene género, no, no, no...

Bromas aparte, y palabrita de la niña Leve que ha sido tal cual lo cuento, me lo he pasado... nos lo hemos pasado genial las tres, pues hasta la madre –la chica con la que ha llegado mi amada, obvio- ha disfrutado al ver-escuchar a su pequeñeca. Tienen algo las risas de los niños... algo tan contagioso y tan hermoso... Cada vez que escucho alguna siento que me subo... me sube (pues me atrapa con su invisible lazo) a ella y cabalgo de alegría. La risa infantil... debe ser en realidad la inocencia que se pone un disfraz sonoro. Sí, eso va a ser. Y engancha como lo hace porque sentimos tremeeeennnndaaaa saudade de ella, de aquellos maravillosos años.

Y ya me he estrenado marcándome un baile “inesperado”, tal como profetizó mi compañera Milagrito. Sólo que en la piscina y no en una caja del Carrefú’. ¡Ufff, es un alivio! En vista del acierto de su predicción, le sugeriré que monte un gabinete de clarividencia... se le da muy, muy bien.

.

miércoles, 22 de julio de 2009

Claroscuro

Dicen que existen corazones de cristal...


.
corazones de mudanza...



corazones de tal o cual manera... Opino que -salvo excepciones aberrantes, que haberlas haylas- en materia de corazón no existe ni el blanco, ni el negro; aunque parezca que sí.
.
Centrándome en la mayoría de los comunes mortales... hay corazones que son hielo y fuego a la par. O posiblemente suceda que todo corazón tiene un lado oscuro y -en función de la experiencia, de las oportunidades, de la educación recibida, del rencor acumulado, ¿de los genes?- algunos se refugian más en ese espacio sin luz, o incluso instalan su residencia permanentemente. Pero esos corazones sólo se engañan a sí mismos; aunque puede que también al resto.

Cada latido que se manifestó cálido deja un eco en el alma portadora-receptora que acabará superando a la gelidez más férrea. Y cuando se instalan en la dureza lo hacen por estar enfadados, o asustados, o perdidos, o cansados, o confundidos, o avergonzados, o equivocados, o acobardados, o doloridos, o enorgullecidos altivamente, u olvidadizos... Sólo necesitan tiempo para reconocerse y volver a su ritmo primigenio... a la energía que verdaderamente les gobierna, pues prima en su naturaleza.

Porque, como los “nómadas del viento”, el corazón es un órgano migratorio con una promesa: la promesa del regreso... a su lugar de origen, al hogar.

Eso... o que soy una optimista reiterada, que no aún retirada. Pero como a veces tengo visión de futuro... también pesimista, según Fernando Savater.

Espero, no obstante y por su propio bien, que cada corazón vuelva a casa... más tarde o más temprano.


.

martes, 21 de julio de 2009

Ponente que pone los pelos de punta

Me había prometido a mí misma permanecer calladita una temporada. Mandar el sentido crítico de vacaciones a la playa, que también él tiene derecho, y dejar pasar la realidad circundante como una leve (nunca mejor dicho) brisa de verano. Pero qué difícil resulta abrir un periódico y que no suba la bilirrubina.

Hay noticias que a medida que las vas leyendo, Los Chunguitos comienzan a arrancarse por rumbas en tu cabeza. Eso al menos me sucede a mí respecto a algunas cuestiones. Según avanzas en la lectura allí están ellos, tocando las palmas y la guitarra, a la par que mueven los pies y cantan al son: “Dame veneno que quiero morir...”. Será el calor, que también contribuye a esas evocaciones, pero la cuestión es que yo siempre me acuerdo de Los Chunguitos en estos casos. Y no es para menos. Leía que el Partido Popular había convocado a una Comisión Mixta Congreso Senado, el pasado día 22 de junio, al psiquiatra Juan Coullant-Varela Jáuregui, para participar en una ponencia sobre “Tratamiento y atención en drogodependencia”. El experto, sin embargo, prefirió modificar su intervención y habló con entusiasmo de la “violencia relacional de las mujeres” o, lo que es lo mismo, de la supuesta mala leche que se nos pone en el momento de la menstruación.

Para este buen señor la menstruación supone un drama, una tragedia. Toma... y para millones de mujeres y no las invitan al Senado para airearlo a los cuatro vientos. Pero no quedó ahí la cosa. Como si estuviera en el salón de su casa durante la sobremesa, el especialista señaló que la menstruación “es uno de los temas muy graves del comportamiento humano”. Y hombre, una cosa es que fastidie, duela, que no se pierda ninguno de tus viajes o que incluso haga que las hormonas jueguen a pin-pon en tu cabeza, pero de ahí a que sea algo pernicioso en el comportamiento... va un trecho.

El granado técnico convocado dijo: “Cuando una mujer tiene el periodo se origina en ella una disregulación anómala. La mujer se pone serotoninérgica y en ese momento se producen trastornos gravísimos de la terquedad, de la inoportunidad. Eso, la mujer tiene que saber eso, para que evite todo eso, y el otro tiene que conocerlo, no empeñarse... y acabe eso mal”. (El uso reiterativo del eso es suyo, no mío). Le faltó decir, ¡cuidado mantengan las distancias de seguridad, no se acerquen a ninguna de ellas “en esos días” si no es estrictamente necesario! Prefiero pensar que bajo ese pretexto no esté justificando acciones violentas contra las mujeres con la excusa de tener la menstruación, porque entonces si dan ganas de enfurecerse.

Ejemplar de "Serotoninérgica"


Imagino al experto del PP, en el Ministerio de Sanidad, ocupando un puesto de responsabilidad y la camisa de fuerza no nos la quita nadie un par de días al mes, y además por Decreto. Si no... tiempo al tiempo.

Para quienes trabajamos rodeadas de mujeres, y además lo somos, los mínimos cambios no nos pasan desapercibidos a ninguna, así que cuando nos definen como “serotoninérgicas”, como si se tratase de la evolución de un Pokemon, demuestra por muy experto del PP que sea, que el problema real es suyo y no achacable únicamente a “unos días”. Freud sacaría más partido que yo a las frustraciones del buen señor, acerca de los complejos infantiles de Edipo, Electra o vaya usted a saber quién de la mitología griega con los que carga en su espalda, pero las “serotoninérgicas” que yo conozco, lejos de parecerse a Godzilla dispuesto a aniquilar a cualquier objeto animado que se ponga en su punto de mira, son tremendamente pacíficas y su terquedad e instintos asesinos –según siempre el experto del PP- suelen derivar, con frecuencia, más que hacia la agresividad a la lágrima fácil. Sin embargo, como diría Escarlata O’Hara (ahora que lo pienso creo que no es un buen ejemplo, porque esta sí que se las gastaba): Prometo –tal cual interpretó bajo aquel árbol en una de las escenas memorables de la historia del cine- que conozco a muchos hombres que, sin cambios hormonales mensuales, gastan una mala baba con carácter estructural que ni encerrados en la jaula junto a Aníbal Lecter, este sería capaz de tragarlos por miedo a una indigestión.

Las mujeres hemos superado la pesada losa del dichoso incidente de la manzana en el Paraíso con el que fuimos estigmatizadas para siempre. Superamos el jibaritismo neuronal de hombres que relacionaron el tamaño craneal con la inteligencia, hasta demostrarse que no es cuestión de cantidad sino de calidad, con las oportunas excepciones. Pero que venga un señor del PP a llamarnos hooligans violentas por padecer la menstruación es, no para violentarse, que de esos hay muchos y suelen ser hombres, sino para reírse y confiar en que esos expertos tecnócratas que asesoran al partido se mantengan fuera de los ámbitos de decisión durante muchos años.

Pino Aprile, en el “Elogio del imbécil”, señala como los idiotas son los mejor cualificados para la supervivencia en la carrera evolutiva, ya que tienden a rodearse de imbéciles para camuflar su propia incapacidad, llegando a convertirse en surtidos de inagotable estupidez. Basta remitirse a la sesión de la Comisión Mixta del Congreso Senado y al experto del PP para entender que eso es precisamente lo que pone furiosas a muchas que yo conozco, y no las consecuencias de una evolución.

Fin.

“Psiquiatría Ppop”. O lo que es lo mismo: artículo de opinión de Magdalena Cantero Sosa, historiadora que lo firma a la que supongo –por deformación profesional, mínimo- rigurosa con sus fuentes. Leído hoy –entre sonrisas e indignación- en un diario local. ¡Glubs!... a ver si va a resultar que en vez de rizos tengo serpientes en la cabeza, cual mitológica Medusa. ¡¡¡Amos queeeeee...!!! tan queeee, que no he podido resistirme a traerlo aquí. Egggghhhqueeee... hay cada experto-a en el mundo mundial que prefiero quedarme “ignorante” pa’ los restos e incluso, como la articulista, pedir un poco de veneno...



Y a propósito... tengo una historieta levechunguita que igual me animo un día a contarla. Ya veré, veré.

.

lunes, 20 de julio de 2009

Una gran tipa

Eso es lo que soy. Una mujer de altura. ¿Vanidosa?... tal vez, pero es así.

Sucede que hace unas semanas se cubrió la vacante de maestra de “femme fatal” que oferté. He dado varias clases y en la primera ya me mandó deberes: comprarme unos tacones. Aunque decidí que de cuña porque los de aguja los iba a aguantar Rita... la que canta. Excepto cuando me visto de “muhé-muhé” de tanto en tanto, casi siempre voy plana por aquello de la comodidad, si bien no del todo porque me agarraría un dolor en el coxis que pa’ qué. Unos dos cm es lo que suelo llevar en la suela. Claro que... “las salamanquesas” sólo tienen un cm y juraría que son las más cómodas; será por eso que son las “estrella” desde hace varias temporadas (me cuesta una barbarité romper los zapatos... y la ropa... y lo que sea; romper, en definitiva, no es lo mío).

Son rojos-as mis nuevos tacones-sandalias, lo que ayuda a mi transformación pues es un color muy... muy fatal. Me sienta fenomenal además. Por otra parte tenía, desde hace años, ganas de unos zapatos rojos... ¡Espero que no me pase como a la niña protagonista del cuento!, con la que, dicho sea de paso, comparto afición por el baile. O más bien con su diabólico calzado, que es el danzarín.

Sin parecer la hermana postiza de Pau Gasals tiendo a ser altilla considerando la generación a la que pertenezco. A resultas, aunque no son un “andamio”, con las nuevas sandalias casi llego al 1'80; al menos ópticamente porque como mi figura es esbelta pues... Vale, vale, alcanzaré los 1'77-1'78 como mucho en realidad. Pero aún así... ¿soy o no soy una mujer de altura?... ¡ja, lo anuncié en la primera línea!

La profe ha pasado revista y me ha examinado. Calificación tanto en teoría como en práctica ya que me ha obligado a caminar delante de ella: “progreso adecuadamente”. ¡Bien!... y sin apenas estudiar. Esto es pan comido.

Y como quiera que los tacones rojos me hacen sentir de lo más “especial”... me voy a marcar un baile a ritmo “espacial”, porque toca lo que toca, pa’ estar en concordancia y orbitar pelín...

Próxima lección: “impenetrabilidad de la mirada y/o camuflajes varios”. Me dice la maestra que ando carente en las materias. Pues nada, como es la que sabe... a obedecer... por el momento. Mañana dios dirá. Ejem, Leve dirá.

.

domingo, 19 de julio de 2009

Obediencia

Hoy caminaba entre calas cuando he tropezado con una piedra de forma singular que me ha hablado: “cógeme...


tenemos que resucitar”.

Pues a ello.

.

sábado, 18 de julio de 2009

Llamadme Leve, no "Mariana"

Por fin ayer me acerqué a la papelería para comprobar cuanto de verdad hay en el parecido que, según Doña Paca, tenemos cierta virgen y yo. Cuando estaba frente al retrato no pude sino exclamar...


Eso mismo... ¡Aleluya!

Resultó... que la virgen con la que comparto esa “cosa en la mirada”, no es otra que una damisela del renacimiento...
.

¡Ufffff!, un alivio pues no me convencía ni pizca ser “igualita-igualita” que la madre de dios hecho hombre. Además, un parecido con una moza de la época en cuestión me pega más... aunque sólo sea por vestimenta y cabellera sansoniana.

Y resulta... que, tras los próximos puntos suspensivos, la que escribe estas líneas será quien mire...

.
¿Humildemente? No sé, he visto bondad en miradas, transparencia, odio, tristeza, amor, paz, alegría, ira, confusión... pero nunca he reconocido humildad propiamente dicha, lo que no significa que otros no la puedan ver. ¿Cómo será la humildad de unos ojos?... ¿Qué es lo que la diferencia, lo que le da... “identidad” para poder distinguirla?... ¿Lo sabe alguien y me lo indica?

Bueno... la realidad es que había dos cuadros. El de la joven renacentista referida, que no he logrado encontrar en la red, y otro de... “La Gioconda”. Y... oh my god!, sí que me han dicho ya en varias ocasiones que sonrío como ella, que me parezco incluso... ¡socorroooooo! Que no me lo tenga en cuenta el señor Da Vinci peeeeeeeero es algo que me niego a aceptar. ¿Ser el doble de la “Mona Lisa”?... ¡NO, NO y NO!... que casi me da más repelús aún que la opción "mariana".


Misterio aclarado. Y a otra cosa... mariposa.

Fdo: ex-Virgen de la Perpetua Levedad.

Pd. Ahora en español, que es bien bonita la tonada...


Música: "Hallelujah", Jeff Buckley - "Aleluya", Il divo.

.

viernes, 17 de julio de 2009

Allá arriba... ya brilla

A Mia se le marchó su compañero...
.
.
para quedarse a vivir en el titilar de una estrella.
.



.

jueves, 16 de julio de 2009

Distintivo matutino

Se comenta, se rumorea... que suelo decir las cosas de un modo diferente al común. Pero no soy la única. En algún lugar de Méjico... en algún lugar chiquito... la gente no se saluda como solemos hacer aquí. Cuando en las mañanas Pedro, o Juan, o Rosa... se topa con María, o José, o Guadalupe... no le dice:

- “Buenos días”.

Se dirige a ella... él con un:

- “¿Cómo amaneció tu corazón?”.

Hacía ya un tiempito que quería, queriendo, decir lo que se dice allá. Valgan toditas-todas las redundancias habidas y por haber.

.

miércoles, 15 de julio de 2009

Semillas que germinan

Apenas entiendo de política. Es más diría que entiendo cero de política y por tal motivo quizás me aventure en falso si me pronuncio sobre ella. Escrito queda el reconocimiento de mi ignorancia al respecto por si apuntase algo erróneo. Pero sí sé bastante de la vida... sobre todo de su derecho a ella.

Hace doce años te arrebataron ese derecho robándotela cruelmente, Miguel Angel Blanco. Necios fueron quienes creyeron que tu semilla sembrada en pos de la libertad fue lanzada en terreno yermo; aunque lo pareciera a priori.

No entraré en los detalles del horror que sufriste en primera instancia, seguido por el que experimentaron tus seres queridos, al que se sumó el de todo un país levantado y unido que intentó parar esa locura. Decir que fue la espeluznante cuenta atrás de una agonía no lo expresa con exactitud. Si acaso referir que, entre tanta desolación y casi certeza del peor desenlace, sentí incluso orgullo pues jamás antes la población de mi ciudad –pasiva por lo general- salió en tan ingente cantidad a la calle, como ocurrió en el resto de la nación.

“Aquello” supuso una movilización unánime sin precedentes: el rechazo prácticamente absoluto de la sociedad española hacia el terrorismo etarra. Recuerdo ver a familias completas, a gente de todas las edades... incluso a ancianos que tenían dificultad para caminar, con sus bastones, en sus sillas de ruedas... Allí estaban, clamando por unas manos blancas limpias de sangre y gritando un ¡SI! a los vascos, un ¡NO! a los violentos. También regresa de mi memoria que, para acceder a una panorámica de la manifestación, me levantaron en peso y mi vista se perdía en una masa de gente sin encontrar el fin de la marabunta humana que la componía, ni a la cabeza ni a la cola... ¡Ufffff! se me eriza el vello en este instante y una corriente emotiva me recorre por entero de pies a cabeza.

A pesar del latente dolor... esos días transmitían cierta belleza. Era tal la energía que se creó que pareció convertirse en un ser formado con pedacitos procedentes de todas las provincias... en un gran ente vivo que alentaba a no perder la esperanza, por más que se supusiera el final que como era de prever aconteció: tu asesinato. Y ni siquiera que te matasen logró evaporarle, sino que cobró más fuerza naciendo con un nombre ex profeso: “el espíritu de Ermua”.

Existía el derecho a tu vida, pero no el derecho a tu muerte; y menos así... con la pretensión de convertirla en algo similar a un espectáculo vil y macabro. Y sin embargo ocurrió. Suceden tantas, tantas cosas que no deberían... El hombre... alimaña para el hombre, pero también ángel. Siempre me he preguntado qué sentirán cuando se miran al espejo los ordenantes, así como las manos ejecutoras de tales... “hazañas”. Posiblemente nada, muestra inequívoca de cuan extendida está la enfermedad que la otra noche apuntaba: el autoengaño. Aunque... si es vanagloria lo que devuelve el cristal... ¿hablamos de maldad?

A fecha corriente, por increíble que pudiera parecer entonces, el partido por cuya militancia te “eliminaron” preside ahora el Parlamento Vasco. Los socialistas gobiernan Euskadi con el apoyo del PP. En breve, un pacto conjunto PSE-PP probablemente desaloje de la Diputación de Vitoria al PNV para devolvérsela a quien la “ganó”. Sí... hoy, por fin, tu muerte sirvió para algo: para que la democracia parlamentaria se haya impuesto en... “Las vascongadas” (¿”País” vasco... por qué?)... para que la paz sea, de verdad (de la verdadera), no una utopía sino una esperanza fundada. Una esperanza que inaugure nuevos y buenos tiempos.

Ahora toca seguir cuidando tu plantita... y las de tantos otros, para que crezcan fuertes y sanas. Para que se comprenda que el terror no es la solución... a nada... a nadie. No se trata de que haya vencedores ni vencidos. Se trata de que exista digna convivencia; no necesariamente fraternal si ello no es posible, pero sí respetuosa. Ocurrió en Irlanda... ¿por qué no aquí?
.

.

martes, 14 de julio de 2009

Tormentas de verano (o tanto monta, monta tanto...)

Esta mañana el cielo amaneció nublado.

Cubierta despuntó Leve esta mañana.

Esta mañana nubes negras apenas dejaron caer cuatro gotas. Mucho aparato eléctrico.

Más eléctrico aparato aún en Leve-gris, que no llovió ni gota esta mañana.
.


Esta mañana Zeus increpaba desde las alturas con el típico: “¡Maldición, rayos y centellas!”.

El antitópico: “¡¡¡yerornauyfoig bruvasrojuuurrr acojeputrayunoooj vasdulozerrianussss!!! profería Leve desde las bajuras esta mañana.

Esta mañana Leve no era leve sino el denso trueno que tronaba haciendo que resonara todo su interior. La muchacha... que ha querido solidarizarse con Don clima. ¿O ha sido al revés?

Pero como no hay mal que por bien no venga, tal estado será la solución perfecta para el Dr. Fronkonstin...


("El jovencito Frankenstein", Mel Brooks - 1.974)

quien ya no ha de estar pendiente de partes meteorológicos, ni debe desesperar porque fracase en los primeros intentos de dar vida a su ansiada criatura...


Bastará con que la enchufe a Leve. ¡Tiene sobrecarga de chispas!

Y a esperar que escampe.

Seguiremos... “fluctuando”.


.