domingo, 7 de junio de 2009

Un EL y una ELLA cercanos

Cuando conducía el viernes hacia el trabajo recordé a Rosario y Francisco Javier. Llevábamos unos meses sin vernos y pensé en llamarles para quedar. Pero hete aquí que al parecer la telepatía existe ya que por la tarde recibí un mensaje en el que me invitaban a cenar el sábado, es decir anoche. Rosario y Francisco Javier son unos queridos amigos con los que he pateado montaña, he viajado, he practicado deporte, he asistido a conciertos, he salido nocturnamente, pero sobre todo he ido a su casa a cenar. Son excelentes anfitriones que gustan de organizar reuniones y deleitarnos con nuevas recetas, buenos vinos... Ambos son estupendos cocineros y disfrutan compartiendo con su gente; y nosotros con ellos.
.
Siempre les digo que su casa debería aparecer en alguna revista de decoración pues la tienen montada relinda. Consideran –sabiamente opino- que para que uno se sienta bien en el lugar en que habita... para crear un hogar, este ha de cambiar a medida que uno lo hace; partiendo naturalmente de que su base decorativa sea afín a nuestra identidad. Claro está, no se trata de ir sustituyendo muebles todos los días –entre otras razones porque no hay economía media que lo soporte- pero... igual un cojín aquí, o una cortina allá... para lo que no es preciso gastarse una fortuna, renueva el propio espacio. Ayer mismo lo volví a comprobar pues recientemente han remodelado un sector de la vivienda, aunque en esta ocasión se metieron en obra que, afortunadamente, no ha sido una odisea. Sí molesta, pero no épica (ni eterna)... como suele ocurrir.

Llevan juntos 24 años de casados y 3 de noviazgo. Se conocieron recién llegados a la facultad. Francisco Javier dice que, aunque le costó lo suyo porque tenía un rival muy potente ¡y más guapo!, “tacita a tacita” ganó y se llevó a la bella como premio, lo cual demuestra que el que la sigue... la consigue. Ella es pura víscera. El todo razón. Ella vota a la derecha. El a la izquierda. Ella monárquica (Juan Carlista en realidad). El republicano. Ella religiosa no por devoción, pero sí por tradición. El NO, mayúsculamente, en ese aspecto. Ella se quiere volver a casar por la Iglesia, para celebrar las bodas de plata. El dice que no más, Santo Tomás, que bastante ya le demostró pasando por la vicaría una vez.

Son... muy diferentes y sin embargo tan, tan complementarios... Encajan. Se quieren. De verdad de la verdadera. Están, aún, enamorados. Mucho. Y da gusto verles. Discuten... ¡un montón!, pero no seriamente sino que cada uno defiende su criterio con pasión. ¡Como debe ser! Negocian lo que han de negociar. Crecen juntos y con quienes les rodean. Son emocionalmente maduros, por eso saben... pueden amarse. Y pueden hacerlo... porque se siguen eligiendo libremente a cada minuto de existencia. No obstante, y aunque desean que les dure toda la vida, no se aferran a un futuro que no ha llegado pues cuentan con que todo puede suceder, incluso lo indeseable. Con generosidad, desde la coherencia, viven su presente... anhelando ese porvenir en unión sí, pero no anticipándolo ni dando nada por seguro. Son, en resumidas cuentas, gente de buenos principios, a nivel de pareja y a título individual.

Me río cuando les veo-escucho en sus “peleillas”, como anoche sin ir más lejos. Se dan... “caña” podría decirse, pero cariñosamente. Me contaban que por la tarde la habían tenido porque no se ponían de acuerdo en la manera de confitar la naranja. Y como cada uno defiende lo suyo pues... Dado que están comprometidos verdaderamente como compañeros de ruta hacen la mayor parte de vida en común, pero ninguno renuncia a su personal espacio en que cada cual realiza otras cosas (básicamente una actividad deportiva... él tenis, ella aeróbic, step, body no se qué, body no se cuanto...) y comparte “momentos post” (cañitas, cafés y similares) con los amigos que nacen en la práctica de esas aficiones, cuya amistad en ocasiones -como es mi caso- se acaba extendiendo a la otra parte.

Y se cuidan mutuamente. No han tenido hijos lo que posiblemente les haya facilitado entregar al otro todo el amor que deberían repartir de haber sido padres. En alguna de esas discusiones dialécticas que he presenciado, a continuación siempre tienen algún gesto cómplice bien en forma de caricia, o de beso, o de guiño... en el que se reconoce su cercanía sentimental, aunque intelectualmente estén alejados en ese punto concreto. Igualmente, cuando “no discuten” se comunican de esa manera. Me gusta sobre todo las miradas que se cruzan. No hace falta que se hablen porque se dicen lo que desean sin articular palabra. ¡Que bonitoooooooooo!, o... ¡qué bonicoooosssssss! Tal como les referí ayer han sido muy afortunados al encontrarse, pero también merecen los frutos que recogen porque han trabajado su relación. Y continúan haciéndolo. Son conscientes del privilegio de haberse topado con... el "lugar humano" (o "común") a que toda, o casi toda persona aspira.

Anoche les confesé que, si bien tengo la fortuna de conocer a varias parejas de las de “verdad de la verdadera”, ellos han sido –y son- mi referente por excelencia. Que no pocas veces les he mencionado cuando en otros círculos ha salido el tema del amor, parejas... y me he topado con algún escéptico. Siempre defiendo que el amor en realidad es una energía interior. Que distinto es el modo de compartirla y diferente que sea correspondido o no. Y que... si el ser humano es capaz de amar “siempre” a un hijo... ¿por qué no a una pareja? Si... “no se puede” es que no hay amor... ya; lo cual no significa que no lo hubiera en el pasado. Aunque opino que no pocas veces se confunden otras emociones, sentires y necesidades con el amor. Su “1+1 = nosotros” para mí es una prueba fehaciente de que existe la manifestación del amor en la que creo, así que la pongo sobre el mantel si se tercia, defendiéndola a capa y espada. O, reiterando un poco... son dos naranjas completas que al juntar sus zumos dan un resultado que, paradójicamente, es la leche. Porque en realidad, son dos...


Francisco Javier es un hombre culto y gran conversador. Prácticamente sabe de todo, pero no se las da de nada. Y claro, mi confesión dio pie a que la charla derivase por el terreno. En su exposición sobre el asunto dijo que esta era la época de la inmediatez. Que todo tiene que ser conseguido en el instante, sin valoración alguna del “esfuerzo” (algo que comprueba doblemente pues se dedica profesionalmente a la enseñanza). Añadió que las relaciones, particularmente las de pareja, dan trabajo. Pero ha de ser un trabajo que se realice con agrado. Si no se hace por propia voluntad... algo va mal, y si no se puede subsanar hay que ser consecuentes y tomar otro camino.

Ahora bien, no a las primeras de cambio. Recordando a una pareja que conocen y que recién se separó planteaba unas preguntas-respuesta: “Salvo que sea una evidencia de fracaso irreparable... ¿qué sentido tiene montar toda la parafernalia de componer una pareja, más aún si decides seguir la tradición, para no estar ni tres meses juntos y no lucharla ni un poco siquiera?... ¿Se nos ha olvidado el término “adaptación”?... ¿Que a convivir se aprende y es fundamental ceder en algunos momentos y llevar a la práctica el hoy por ti y mañana por mí?”. Volvió a mencionar que vivimos en la cultura de la ley del mínimo esfuerzo y que ahí es donde ve la base del problema. “Todo te lo traen a casa, todo te lo dan hecho... y eso nos convierte en vagos”. A lo que añadí: “También en “desmemoriados” que cuando queramos hacer... no sabremos cómo”.

¡Vaya, pero si pensamos igualiiiiito-igualiiiiito!... en este particular.

Siguió apuntando que no es ya que vivamos en un tiempo en que valores como la honradez, la honestidad, el respeto... brillan por su ausencia, sino que aquellos que se atreven a incorporarlos a su cotidianeidad, son poco menos que considerados bichos raros o hasta... tontos caducos. Intrépidos si acaso... por quienes tengan dos dedos de frente o por románticos nostálgicos.

Concluimos que estos son malos tiempos para la lírica, lo cual no deja de ser un golpe bajo...

Otro tema estrella de la charla fue la política. Rosario votaba hoy. Por el contrario, Francisco Javier y yo hemos decidido no hacerlo. Básicamente porque ambos estamos muy, muy desencantados de la clase política. Personalmente... tanto unos como otros me parecen niños de patio de colegio. ¡Comportarse como lo hacen con la que está cayendo!... a veces siento hasta vergüenza ajena de escucharles. Y ni siquiera ha pesado que es mi deber-derecho como ciudadana y si no voto, luego no tengo autoridad moral para abrir el pico y despotricar. Sin embargo lo tengo porque si la ley electoral fuera otra y “mi voto en blanco” se considerase... pero como realmente se ignora, pues como dice el latiguillo de unos humoristas: “Si hay que ir se va. Pero ir pa’ na’...”. Eso... o que no me siento europea.

Gracias-gracias por una noche tan encantadora. Por supuesto, como suele ser habitual, todo estaba rico, rico, riiiiiiiiiiiicooooo. Y encima he vuelto a casa con una botellita de vino... ¡ay, ay qué bien me tratan!

Acabo diciendo que lo que Rosario y Francisco Javier tienen no es lo usual. Pero ellos existen y son... juntos. Con eso basta... y es suficiente para mantener mi fe.

El cumpleaños - Marc Chagall

.

sábado, 6 de junio de 2009

Leveterapias

Escribo...
.
aquí.



Y veo cortos...

porque me alargan.


“Schenckentraum” (El Sueño del caracol). Primer trabajo en formato cine de Iván Sainz Pardo, galardonado internacionalmente.


Y salgo a cenar...
.
porque me han invitado.

.

Pd. Me encanta como suena el alemán. Podría estar horas, y horas, y horas... escuchándolo.

.

viernes, 5 de junio de 2009

Inspirar, espirar, inspirar, espirar...

Por gentileza de la Srta. Carlota Respira Respira, alias "Dama de los apellidos cambiantes", Leve -y todo el que se apunte- podrá saciarse de aire puro...

¡Mmmmmmmmm! mis pulmones, mi corazón, mis alas y toda yo te damos las .G-R-A-C-I-A-S. Nos has refrescado por fuera... y por dentro. ¡E incluso nos ayudas a volar!
.

Lazos ¿rotos?

Sospecho que sí.

De alguna invisible manera nos habíamos “domesticado”. Bueno, me había domesticado él a mí en realidad. Es decir... él hacía las veces de “El principito”, yo de “la zorra” (no en el sentido despectivo de la parole, claro, pues no se trata de flagelarse encima) de Saint-Exupèry. Aunque lo cierto es que él es el pajarito y yo la humanita. Hablo de Pavarotti y del punto en que se encuentra nuestra relación actualmente. Creo que me va a abandonar en cualquier momento, snif, snif. Al parecer ya no hay razones para que permanezca a mi lado. ¿Por qué?

No soy amiga de aires acondicionados pero en este Sur hay que ponerlo aunque sea un rato, máxime si nada más llegar al trabajo Don solete ya despliega su poder a través del gran ventanal que tengo a mi vera. No funcionaba, así que se llamó al servicio técnico. Ha venido Paco, conocido ya desde hace años; un chico muy majo. Me he cambiado de habitación para que trabajasen a gusto y cuando horas después he vuelto a sentarme en mi lugar ha hecho un comentario.

- Leve.- ¡Ooooooooooooooooohhhhh! ... ¿Qué estás diciendo?
.
Tras repetírmelo y sentir un pellizco en el estómago lo primero que he hecho ha sido taparme la cara con la camiseta soltando un: "Oh my god!". Gesto este que parecía delatar la negativa a aceptar una realidad nada deseable. De verdad de la verdadera que ha sido un mazazo. Una vez superado el shock inicial de saber que al quitar la tapa del aparato ha saltado al suelo un nido enorme he preguntado:

- Leve.- Pero... ¿que has visto, huevos, polluelos...?
- Paco.- De las dos cosas, huevos y un par de crías.
- Leve.- ¿Dónde has puesto el nido?
- Paco.- Ahí, en la papelera.
Leve se levanta a ver si se puede hacer algo pero...
- Paco.- No te molestes... Se han chafado, huevos y polluelos, al caer el nido boca abajo.
.
.
¡Joer! (otro pescozón emocional). Pobres criaturillas ... ¡qué disgusto, qué disgusto!... ¡Además ahora Pavarotti se desconcertará cuando vuelva a casa!... ¡Tampoco seré tita!... Y yo creyendo que el nido estaba en el cajetín de la persiana... ¡boba, más que boba... qué poco fina has estado!

Y, como no, empieza el cachondeito. Sin ánimo de afrenta pero mofa al fin y al cabo. Claro, él está acostumbrado a encontrarse nidos cada dos por tres... ¡pero Leve no tiene amistad de manera habitual con un pájaro próximamente padre!
.
Para más inri Milagrito se ha chivado del fatal acontecimiento al resto de compañeros y puesto al día –para aquellos que lo desconocían- de nuestra relación cotidiana. Varios se han acercado a darme el pésame... por aquello de que al parecer se me considera la “salvadora de bichos” oficial del laboratorio; tengo-lo asumido... pero esa es otra historia. Me han preguntado que cuándo quiero que sea el funeral y les he respondido –en serio- que me ha afectado, aunque les sirva de guasa... Tomasa, cosa que por otro lado comprendo (“¿No está la miel hecha para la boca del asno?”... ejem, ejem, mejor dejémoslo). También alguno me ha dicho que entiende que me dé un “¡ay!” por dentro. Lógico, saben lo que es convivir con un animal durante años: Piqui y Zulú. Perros ellos pero bueno... aunque el vínculo en mi caso sea menor no deja de ser lazo que... enlaza a mi sentir.
.
.
Lo peor de todo es que soy cómplice del asesinato... digo del homicidio involuntario ya que fui quien dio aviso de la avería. No me procesarán por el crimen, no, pero en mi pecado... llevo la penitencia, ¡ains...!

Ya le he enterrado, para elaborar el duelo cuanto antes; aunque debo decir que su tumba ha sido el contenedor. No ha asistido nadie más a las exequias... bastante he tenido con el escarnio previo.

Y como quiera que los vencejos sólo anidan para la cría... me late que mi relación con Pavarotti se acabó para siempre. Snif, snif... al menos fue bonito mientras duró y mutuamente nos dejamos un buen sabor de alma. Quédome cantando, por partida-pérdida doble (padre e hijos), mi personal réquiem. Y como soy la zorra, le regalaré antes de su marcha el secreto por excelencia: “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial... es invisible a los ojos”.

El nido, los huevos, las plumas, los pájaros... el mes de desenlaces que llevo... me han dado ganas de desplegar las alas, así que, enamorá' de la vida aunque a veces duela, volando (me) voy a buscar candela...
.

.

Veredictos

Otra perla de "Anatomía de Grey":

"Los juicios precipitados son los que nos persiguen eternamente".

.

jueves, 4 de junio de 2009

Un poco de sensatez que habla de su falta

In extremis la perla que acaba de regalarme una serie que me encanta: "Anatomía de Grey".

"Sin sensatez... somos niños que corretean con bisturís en las manos".
.

.

La almohada dixit...

Publica un anuncio en los diarios de mayor tirada, en los siguientes términos:
.
Se busca experta "femme fatale" que instruya a discípula ávida de conocimiento en materia. Absténganse aficionadas o principiantes. Imprescindible referencias. Interesantes condiciones a convenir.
.
.

miércoles, 3 de junio de 2009

Tentación

He pensado que tal vez sería BUENO...
.

ser MALA.

¿Probar al menos?... Hasta la B.S.O de "Romeo y Julieta" que vuela por el aire de la habitación parece querer animar, regalándome una especie de himno que me invita a moverme de manera... maléfica. Ya tengo incluso la coreografía pues no he podido evitar levantarme... y es que la danza oriental tiene la paradójica ventaja de adaptarse a géneros varios, particularmente si la pieza es hipnótica. No tengo ni idea de qué dirá la canción, ni quiero saberlo tras... y tantos chascos después de unas cuantas traducidas. Me vale el sonido y puntual punto.

Garbage - "#1 Crush"

Aunque... la banda sonora sigue ofreciendo posibilidades. No sé, no sé si cambiar el himno a tenor de lo que oferta...

Radiohead - "Talk Show Host"

"To be, or not to be: that is the question"... "¿Ser (mala) o no ser(lo)?: esa es la cuestión". En fin, en esta noche Shakesperiana, con Hamlet y Romeo+Julieta acompañando, a falta de una margarita que deshojar... consultaré tamaña decisión con la almohada.

.

martes, 2 de junio de 2009

¡Voy a ser tita!

Ornitológicamente hablando. Juraría que Pavarotti está de parto. Bueno, de eclosión en realidad. Siendo exacta creo que los huevos de su nido están próximos a crac-crac-crac... y en consecuencia su contenido a ver la luz del mundo. Es un decir porque está bien escondido en el cajetín de la ventana y por ende rodeado de oscuridad.

Menuda mañanita ha pasado. El equivalente al padre que está en la sala de espera del hospital. Que si sale, que si entra por el tobogán-persiana... ¡Un manojo de plumosos nervios! Pero no se escuchaban píos-píos de recién nacidos. Luego de momento... ellos no han sido... el motivo de sus constantes salidas de picosvuelospardos. O igual sí. ¡Qué emotiva emoción!
.

Y es que Leve está comprometida, densamente, con la sagrada vida en todas sus formas... pase lo que pase, pese a lo que pase, pise quien pise, pose quien se pose, pese a quien le pese... porque, aunque seré tita en un futuro inmediato, ahora, en el presente, soy pan, soy paz, soy más...

(mi) Mercedes Sosa y Piero - "Soy pan, soy paz, soy más".

.

lunes, 1 de junio de 2009

Juegos de mesa-masa

De oca a oca...
.
.
y a otra herida, porque me toca.

.