domingo, 2 de agosto de 2009

¿De qué penden los "depende"?

De un hilo, naturalmente...
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O una cuerda, a escoger.

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sábado, 1 de agosto de 2009

Ciudad alada

Después de una mañana de mucha actividad deportiva he llegado a casa, me he duchado, he comido y me he dicho: “Momento perfecto para ver una de esas tropecientas películas que tienes pendientes”. Pero a la vista de la hora que era, de lo relajada que me encontraba y de que, al igual que el resto de la semana, he supermadrugado me he redicho: “Es probable que te quedes un poquito-bastante ZzzzZZzzZzzzzZzzZZz, de manera que mejor ves, o medio ves, una de esas que pongan en televisión; a unas malas... te sirve de nana.

La he encendido y me he topado con “City of angels”. Los ángeles siempre me han gustado porque son seres mágicos. ¿Realmente existirán?... Algunos dicen que cada uno tenemos un ángel de la guarda que vela por nuestro bienestar. Puede ser cierto y puede que no. No hay que pensar demasiado sobre si son o no son pues no hallaremos la respuesta. Tampoco sé si creo en ellos; sólo sé que me gustan, sean o no sean. Y de algo sí estoy segura: cada humano, sin excepción, lleva dentro un ángel... y un demonio, ya que todos somos potencialmente todo. Luego sí... existen los ángeles.

El argumento de la historia gira en torno a un ángel que se enamora de una doctora que se encuentra en crisis por haber perdido a un paciente en la mesa de operaciones. Seth se hace visible para ella e inician una peculiar relación que les va acercando extraña y profundamente. Uno de los trabajos del ángel consiste en esperar a los pies de los moribundos para ayudarles en su tránsito al otro lado. Es un curioso de la vida del mundo que se cuestiona insistentemente qué es el sabor, qué el dolor, qué el tacto, qué la calidez... Siempre que recoge a un viajero le hace la misma pregunta: “¿Qué es lo que más te gustaba de la vida?” ... y apunta las respuestas en un cuaderno.

Ella está bien con Jordan pero le falta algo. En realidad todo... le falta amor. Una escena en particular me ha resultado muy reveladora:

. Maggie.- Jordan... estemos cinco minutos sin hacer nada, sólo mirándonos.
. Jordan.- ¿Mirándonos?, no te entiendo.
. Maggie.- Sí... ¿por qué siempre tenemos que hacer algo?... Estemos, nada más.
. Jordan.- Como quieras...


Pero cuando busca en el interior de esas particulares ventanas que son los ojos, no descubre lo que encuentra en la mirada de aquel singular desconocido y rompe a reír. Apenas si han estado un minuto realizando el experimento.

Desde que ángel y doctora se encontraron por primera vez, Seth no oculta su naturaleza aunque al principio no se define con claridad. Finalmente Maggie descubre la verdad y se rebela contra ella golpeando con ira a Seth. Tiene dificultad para aceptar que no puede tocar, besar, acariciar... sentir físicamente a aquel a quién en un estado de profunda confusión cree amar. Su mundo de coherencia se derrumba y sólo él puede determinar el futuro. En sus etéreas manos está escoger entre convertirse en humano o continuar siendo un ser incorpóreo. Libre albedrío en lenguaje celestial, libertad de elección en el nuestro.

Con la ayuda que le brinda la sabia a la par que terrenal experiencia de otro delicioso ángel que se humanizó, logra acabar con sus dudas y se decide por “saltar al vacío”, que es el modo que tienen de convertirse en seres humanos. La busca, la encuentra y ese sentimiento se hace carne. A partir de ese momento una poderosa fuerza invisible les une. Una parte de Seth queda en Maggie, una parte de Maggie queda en Set... y aunque no estén juntos, siempre se sienten el uno en el otro.

Estaban predestinados, son felices y tienen toda una vida por delante para vivirla. Pero... ella sufre un accidente y el sueño que no ha hecho más que comenzar se acaba. Cuando está a punto de marcharse para siempre, tienen una última y breve conversación:

. Maggie.- Hiciste un viaje tan largo... lo siento...
. Seth.- ¡No, oh Dios, no Maggie!... acariciarte... sentirte... poder tomar tu mano ahora... ¿Sabes lo que significa eso para mí?...¿sabes cuánto te amo?...


Un ángel amigo de Seth le visita después de la pérdida. Ya no puede verle pero si sentir su presencia:

. Seth.- Sé que estás ahí. ¿Me ha castigado por abandonarle?
. Angel.- No Seth... es la vida. Hay un momento para vivir y otro para morir. Dime ... ¿cómo es la calidez, compensa el sacrificio?
- Seth.- Por tocar una sola vez su cabello, por una sola caricia suya, por un solo beso ... por una sola vez merece la pena.


La película finaliza con el protagonista adentrándose en el mar y dejándose arrastrar por olas de agua clara ... ¡¡¡ sintiendo la vida !!!

A mi juicio no tiene un guión maravilloso e incluso los actores no me han acabado de convencer, sobre todo Nicolas Cage a quien siempre veo la misma expresión de... “despistado”; que en este caso queda muy bien para el papel que interpreta. La protagonista femenina es Meg Ryan. En general me gusta esta mujer. Parece una cría y tiene un aire delicioso de inocencia en sus facciones y gestos.
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Aún sin parecerme una gran película me siento muy bien después de haberla visto. Quizás porque hacía tiempo que no pensaba detenidamente en los ángeles y me ha servido de recordatorio. Influirá además que tiene un par de cosas magníficas: su excelente banda sonora y la estupenda fotografía. De hecho, una escena en concreto me ha parecido preciosa. La que viste el ritual cotidiano de esos etéreos seres cuando escuchan la música que ofrece el ocaso de sol en la playa: un tapiz de tonos fucsias, naranjas, violetas, ámbar ... que recibían a modo de alimento diario.

En definitiva... un remake muy “sui generis” de la maravillosa “El cielo sobre Berlín”. Sin ser una película de “las mías”, tiene su aquel de lo más encantador...

"Angel" - Sarah McLachlan.
B.S.O. "City of angels".
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viernes, 31 de julio de 2009

¿Levepatrona de animales?

Esta mañana fui a la oficina de correos. Sólo había un chico delante de mí al que ya atendían cuando he llegado. He visto a la limpiadora, que se encontraba allí trabajando, dar un par de escobazos con fuerza en el suelo. Un señor que esperaba sentado en una silla ha comentado que se trataba de un grillo...

“¡Quieeeeeeeetaaaaa parááááá’!”- he dicho al mismo tiempo que me agachaba e interponía entre la escoba y el insecto, que resultó ser un “infante” de grillo pues era chiquito-chiquito. Mientras, al intentar atraparle formaba una especie de cueva con la mano para que no se escapara ni hacerle daño accidentalmente en uno de sus saltos (pequeño pero menudos brincos pegaba):

- Limpiadora.- ¡Y lo coge!...
- Leve.- Pues claro. Si no hace nada... ¿por qué le vamos a hacer nosotros?
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Lo he sacado a la calle y he regresado a hacer mi gestión. Mira que si resulta que era mi... “Pepito grillo”. Pues me habría salvado a mí, mismamente. Por eso... no se puede-debe ir jorobando, que nunca se sabe.

¿Santa Tecla?... ¿Superleve en acción de nuevo?... ¿Alguien que parece seguir los pasos de Brigitte Bardot?... ¡Glubs!, si la tercera opción es la más aproximada a la realidad... ¡socorroooooo! Claro que con esto de que voy aprendiendo a desaprender el hecho de respetar a seres humanos que no respetan... En fin, espero que no se me acabe yendo la tête en un exceso de “activismo pro-defensa animal” tal como se dice, se comenta, se rumorea (al parecer con crédito) le sucede al icono francés.

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Pd. ¡Ah!, el assssúúúúúcar, que casi olvido "endulzar". ¡Y qué casualidad!, también menciona "animales", je...

"De todos los animales de la tierra, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir"

(John Steinbck)

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jueves, 30 de julio de 2009

Para el terrorífico terror...

sólo cabe decir...


Para Carlos, para Diego y para todos los afectados el día de ayer, sólo queda enceder un poco de luz...

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miércoles, 29 de julio de 2009

La sal la pone la vida...

Y el azúcar la cafetería en la que desayuno. Rafa me ha llevado a la mesa hoy el té con sorpresita...
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"No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos con el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos"
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Herman Hesse (1877-1962)

Se le han gastado los sobres de azucarillos con el nombre del local y, mientras le imprimen los nuevos, le han proporcionado estos. Ambos hemos coincidido en que... ¡son geniales!
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De modo que... intentaré dejar cada día, a modo de posdata, un poco de asssssúúúúúcaaaaaarrr, que diría-cantaría Celia Cruz. A nadie le amarga un dulce... ¿no?

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martes, 28 de julio de 2009

Paso a paso

Caminaba Leve esta tarde por el centro de la ciudad cuando alguien se ha dirigido a ella cortándole el paso:

- Desconocido de mediana edad.- Perdone señorita...
- Leve a la defensiva (¿Señorita?... ¿Quién es este que se planta delante de mí de este modo?... Le escruto antes de emitir palabra alguna... no parece tener malas ni ligonas intenciones y además me “ustea”).- Dígame...
- Desconocido.- Me perdonará el atrevimiento... pero debo decirle que los suyos sí que son caminares... y no los de Antonio Machado.

¡Glubs!... a la par que Leve procesa la frase que acaba de escuchar, se le abren como platos sus ya de por sí grandes ojos y queda algo aturdida, aunque no sea la primera vez que le... “asaltan”. Reacciona dándose cuenta de que por la manera de expresarse, incluso haciendo casi una pequeña reverencia en la “presentación”, y hasta por el aspecto (si bien ya sabemos que este no es fidedigno siempre) parece estar frente a un caballero que ¡milagro! (doble porque los caballeros están en vías de extinción y por lo que el susodicho ha hecho)... ¡le ha piropeado! Y con sutil sonrisa que va dibujándose desde los adentrados adentros responde:

- Leve.- Vaya... gracias, no está una acostumbrada a que le digan cosas así. Menos aún a que lleguen de un desconocido.
- Caballero.- Disculpe el modo, pero no he podido evitar decírselo. No le entretengo más. Buenas tardes.
- Leve.- Buenas sean. Adiós.
- Caballero.- Adiós (con ligera inclinación del torso nuevamente... Me recuerda al dandi de mi abuelo).

Groserías muchas. A diario. Cualquier mujer lo sabe, pero halagos como este, y con tal elegancia al expresarlo... la primera vez, si no me falla la memoria. Bueno... la segunda, pero el otro me lo dijeron hace tanto tiempo que ni recuerdo qué palabras contenía. El piropo... indiscutiblemente un arte... al que le faltan artesanos en esta época de “industria”.

No sé qué me pasa pero últimamente “levanto pasiones”. Va a ser que no es cierto eso de que “la cara es el espejo del alma”. O precisamente... ¿lo que sucede es que es una verdad de la verdadera la afirmación? A saber.

En cualquier caso muertica me he quedao’. Me late que los tacones rojos –estrenábalos- tienen mucho que ver. ¡Qué cosa! Porque la razón no creo fuera el atuendo; llevaba un vestido no muy “muhé-muhé” sino más bien levebucólico (ya hablaré algún día sobre mi “vestuario”)... vaporoso él y “campestre”. Vamos... como llevar puesto un jardín todo florido. ¿Vestido tipo “casa de la pradera”? Pues casi que sí. O Igual es porque... la española cuando pisaaaaa es que pisaaa de verdaaaaad y a ninguna le intereeeesaaaa pisar por frivolidaaaaddd... Estooooo... ¿es pisar o besar? ¡Ay!, lo que hace el caló’ con las neuronas... Las confunde, además de freírlas.

¡Ah!, mi vanidad bien gracias, je.

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lunes, 27 de julio de 2009

Cotidianamente

Cuando me instalé en este país no sabía muy bien la razón de mi llegada, salvo que tenía cosas que decir utilizando las puertas de mis manos y este me parecía a priori un magnífico lugar para ello. Intuía no obstante que bailaría unas veces con Don Pasado, otras con Don Presente. ¿Don Futuro?... a ese casi no le conozco, excepto por ligeras suposiciones. Comentan, de hecho, que suele caerse... a la mitad de irse construyendo, de modo que en general prefiero quedarme con aquello a lo que accedí o accedo, y con la sorpresa de lo que está por llegar.

Desde que trasladé mi residencia, a medida que pasaban los días y que rescataba o encontraba vídeos, poemas, textos... "cositas bonitas", pensaba que este territorio de maravillas también podría ser un “puchero” con fondo para tanta sabrosura. Así que inauguré un Cabaret, con filmoteca incluida, en el que no ha habido ni la milésima parte de las actuaciones previstas, ni se han proyectado los cortometrajes y películas deseados... y en definitiva no se ha dado muestra de las diferentes disciplinas artísticas. Aún. Asimismo apenas hubo recordatorio para “Gloria Fuertes” ni la “Galería de Galeano”... y no porque me haya olvidado de ellos, no.
.Sucede que no contaba con que Doña cotidianeidad me impediría llevar a cabo mi idea. Ella me absorbe en el gesto, momento, escena... más inesperados e insignificantes... aparentemente. Y ahí encuentro mi deleite... y de ella me nutro.
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Poderosa cotidianeidad que me arrastras hipnotizándome con tu melodía cual flautista de Hamelin... gracias por el ornamento de tantos, tantos regalitos-regalazos que me ofreces. ¡Son ideales para decorar esta patria!... Y para reconocer todas esas pequeñas (inmensas) cosas que hacen que la vida valga la pena.


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domingo, 26 de julio de 2009

Nueve cosas...

Primera.- Que el cielo amaneciera gris y se haya mantenido prácticamente durante todo el día en esa tonalidad...
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Segunda.- Caminar sobre el cuerpo de la montaña bajo un toldo de nubes, que velaba la fuerza veraniega del astro rey.
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Tercera.- Haber sido esta mañana casi tan alta... ¿como la luna? No, sólo como el sol, pero todo se andará. Quiero decir... ella se alargará... aún más...


Cuarta.- El silbido de Eolo, que refrescaba pero no violentaba...
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Quinta.- Las olas que Poseidón desplegaba como alfombras hacia la orilla... y que me ayudaban a quitarme las piernas de mujer y a ponerme la cola plateada de sirena...


Sexta.- La levedad... que hacía ya un tiempo no sentía tan ligera como hoy...


Séptima.- De vuelta en casa... la ducha de agua fría que acompaña a esa sensación de piernas ligeramente doloridas tan, tan gratificante...
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Octava.- Los mensajes arenosos que sonríen....


Novena.- El intento de recuperar semanalmente la mención de esas “cosas que hacen que la vida valga la pena” (o "placeres de la vida")...


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sábado, 25 de julio de 2009

Inseparables

Ella me vio nacer. En aquel momento me cogió la mano y desde entonces no la ha soltado. Siempre anda cerca... próxima pero silenciosa; salvo que yo le dé conversación.

Su naturaleza es fundamentalmente noctívaga. La mía de ave diurna y sin embargo encajamos a la perfección.

Ría, llore, sienta calor o frío, me pierda, me encuentre... ahí está, a mi lado. Fiel como nadie... a veces llego a pensar que me tiene incluso más lealtad que yo misma.

Me espera, me soporta. Me valora. Me regaña si lo merezco. Me quiere. No me juzga... me acepta tal cual soy. Me acompaña en el camino de mi vida. Y lo que no es deseo sino certeza: sé que permanecerá... que nunca se marchará.
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Mi sombra...
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¡Ni se le ocurra al respetable pensar que estoy cantando el himno de la Falange Española!... Sí en cambio jugando con mi amigo Eolo.

Sí, mi sombra ha estado algo constreñida hoy. Pero mañana, o el otro, dependiendo de qué sol nos alumbre por fuera y por dentro, se estirará porque quisiera, quisiera, quisiera...


Es lo que tiene que de mayor se quiera ser peque, que como postre se dejan tonadas como esta ;-P

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viernes, 24 de julio de 2009

Llamas que llaman

Hace diez días un rayo provocó que enebros, castaños, nogales, robles, animales... quedasen calcinados en esta provincia. Hoy un nuevo incendio, al parecer deliberado, arrasa hectáreas en la misma sierra. La vida se quema en el monte...
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y a mí se me congela el alma por ello.

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