martes, 27 de julio de 2010

Guerra de sesos

De un tiempo a esta parte mi naturaleza pacífica se encuentra algo exaltada y quizás el respetable se pregunte la razón. ¡O no! En cualquier caso lo cuento, je. Aún con mis taytantos años de bagaje vital, he sido requeteingenua en ciertos aspectos. Creo que mi candidez tenía que ver más con... “el deseo de que X (entiéndase “x” como cualquier asunto de importancia) fuera como se supone debe ser”, que con... "la impepinable realidad de cómo es verdaderamente”. Por ejemplo... hasta hace relativamente poco me empecinaba en que, en principio, todos y todas somos personas y después... hombres y mujeres. Pero, si a las innumerables pruebas me remito, es justo al revés. Y lo de ser persona además hay que currárselo, que da un trabajo que pa’ qué pues como ya he comentado en alguna ocasión: ser humano, se es en cuanto se nace... sin embargo en persona hay que irse convirtiendo. ¡Y a veces con cada fatiguita queeee...!

Podría decirse que un amiguillo y yo mantenemos últimamente lo que se suele denominar una “guerra de sexos”, aunque en plan light y más por darnos caña de España que otra cosa; chincharse divertidamente en resumidas cuentas. De hecho, ese “darse vidilla” mutuamente, forma parte de la idiosincrasia de nuestra relación. En consecuencia lo que a la postre tenemos es una “guerra de sesos”, ya que son nuestros intelectos los que mantienen el pulso y no nuestros instintos primarios de género, aunque los utilicemos como referencia en los... asaltos. Y si bien son varios los puntos de fricción que nos enfrentan, detallaré sólo un gancho de cada contrincante. Cabe destacar que, como nobles oponentes, golpes bajos... ¡ni uno nos damos! :-D

Según mi amiguillo una de las características de la fémina en general (exceptuando las lógicas salvedades) consiste en que no va al grano a la hora de expresarse. Que se enrolla cual cotorra para finalmente no decir nada. Vamos... que es experta en marear la perdiz, capaz por lo demás de acabar con la paciencia de más de un santo varón, dejándole incluso con tremendo dolor de tête por haber tenido que aguantar su discurso-llega-a-ninguna-parte. “¿Y pa’ eso sirve el dominio del “mundo sutil y la capacidad verbal”?, añade.

Y miren por donde van y, providencialmente, me envían este vídeo...

Con lo cual... tengo que darle la razón.

Según yo, o sea la amiguilla, y a tenor de la propia experiencia unida a lo observado reiteradamente, el hombre (en gran porcentaje, que no totalidad, en cuanto a los que conforman su género), o bien piensa a menudo con la cabeza que no tiene sobre los hombros, o sufre ataques transitorios en los que es gobernado por la susodicha.

Y miren por donde van y, providencialmente, me remiten otro vídeo...


Con lo cual... tengo que darme la razón.

Y miren por donde voy yo y, consecuentemente, los publico en la entrada que me ocupa pues, por más que habitualmente los chistes machistas y feministas me hagan poca o ninguna gracia, ni a posta oigan, je...

¡Ah!... y agradézcole a mi amiguillo que me brindó, sin ser consciente de ello, el título que la encabeza... ¡además sin cobrarme copyright! Es más majoooo... pero claro, también hombre y es que... ¡nadie es perfecto! ;-P

Final antológico donde los haya de “Con faldas y a lo loco”, una de las mejores comedias del séptimo arte que me sirve para lanzar un... ¡viva Billy Wilder!... entre otros grandes realizadores clásicos.
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8 comentarios:

  1. Vaya guasa la tuya... ¡tela marinera!

    La guerra de sexos forma parte de la salsa de la vida joer, imagínate que todos fuésemos del mismo palo, vaya rolloooooo..

    Ahora me explico que tengas tan desarrollado el argumentario anti-hombroide.. ¡estás entrenando con ese amigo tuyo! ¡así no vale!

    Eso sí, los videos geniales, jojo, muy ilustrativos.. y el final de la peli, aussi.

    Ale, a seguir bien..

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  2. ¿Has probado a pasarte a la guerra de besos?... empezando con una cosa así: http://www.youtube.com/watch?v=lYNWKaarYaM

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  3. Tan marinera como el capitán que se quiere casar con Jack Lemon, je.

    Que no, que no Víctor... que me encantan los
    HOMBRES. Son los machotes-machitos los que se me atragantan. ¡Y me dan alergia!... coj, coj, coj…


    Sangón… no puedo pasarme a la guerra de besos. No con mi amiguillo porque está felizmente casado. Por suerte para él, para su complementaria… y también pa’ mí, je. Pero sí que
    he batallado en esa línea, sí…

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  4. ¡Ah!, olvidaba unas palabritas extras sobre los vídeos…

    La peque… es alucinante. Parlotea todo convencida de que se la comprende. ¿Lengua de trapo? Esta nena no sabe lo que es es… ¡qué dominio tiene de la sin hueso! Lo que no sé es cómo aguanta el que supongo es su padre sin partirse de risa en cuanto abre la boca.

    En cuanto al peque… ¡él lo único que hace es saltar!, pero las mentes adultas… ¡ayyyyyy, qué mal pensadas! Como muestra un botón: yo, como de mayor quiero ser peque, y además tengo genes sireniles, aquí veo a hermanitos varios.

    Y vosotros… ¿qué veis?

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  5. Es difícil ver a tus hermanitos, pero al final se consigue.. gracias a la pequeña pista.

    He pensado lo mismo que tú con el vídeo del niño, que somos unos mal pensados... con la niña pasa lo mismo, la pobre sólo quiere imitar sonitos que oye pronunciar, no darle la paliza a nadie. Aunque ambos, ¡prometen! :-D

    Anda, no te hagas la despistada, nadie dice que la guerra de besos tenga que ser con el amiguillo... para esa guerra seguro que tienes en las alforjas y a tu disposición un montón de pretendientes solteros.

    Y es que esa es otra diferencia importante entre unos y otras... que vosotras elegís y nosotros no; nosotros sólo hacemos lo que buenamente podemos, pobreticosssss semosssss..

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  6. Si es que cuando la vida se ve de color "gris"... sorprende. Por cierto, el color en cuestión... qué mala e inmerecida fama tiene, a tenor de lo que muestra la imagen... y alguna que otra cosa más.

    En cuanto al supuesto contenido arfoljil apenas puedo decir... jua, jua, jua, jua... y así sucesivamente. Cómo se nota que estás donde estás... o que no estás, donde no estás :-P

    Elegir... todos-as... a la par que ninguno-a.

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  7. Yo veo lo que pone al lado: "Mensaje de amor de los delfines"
    Bueno de lo de los besos... hay muchos tipos que poco tienen que ver con guerras, besos que no distinguen de género ni estado civil... sutiles igual que el aleteo de mariposas como cuando las pestañas acarician la mejilla al parpadear, incluso los de Amelie me parecen de lo más tierno e inocentes...
    Hay besos que si se piensan no se dan... Tal vez, por eso, los mejores besos sean los que se dan sin pensar...

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  8. ¡Vaya chicos listos que veis a mis hermanillos delfines!... que a buen seguro, como mis queridas ballenas, son mensajeros de amor.

    En cuanto al momento beso de Amélie con su chico... efectivamente es de lo más tierno e inocente. Y puro, añadiría. Peeeeero, también... é lo que é :-)

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Algo me dirás... ¿no? ;-)

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