Mi distintivo actual (que de leve tiene poco)...
.
O lo que, días atrás, era un apéndice nasal corriente y moliente (discreto él) transformado por un frío de ese que anuncia el vuelo bajo del grajo. Hay que unir que, a alguien que jamás de los jamases se pinta los labios (yo mismamente), un lápiz invisible le ha perfilado la comisura en rojo bermellón como poco (o sea, están más cortados que el contenido de un cartón de leche abierto en la nevera desde hace tres meses). Con el resultado de casi duplicarlos en su tamaño y parecerme a... ¿Kunta Kinte?... ¿Mamy la que apretó el corsé a la señorita Escarlaaaata, señorita Escarlaaaaataaa?...

No sé de dónde sacas las imágenes para tu bitácora, pero debe ser una especie de cofre del tesoro enoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooorme.
( ¿lo coges?
ResponderEliminarAle, a mejorarse.. te mando cuarenta jesuses para los estornudos, cuando les gastes me pides más..
mira, ésta eres tú
jeje, se ha cortado.
ResponderEliminar...ooooooooorme.
Péscolas en internet-e, claro. Voy por ahí olfateando con mi supermeganarizcoloradotadepayasota (esa que has "dibujado") y doy con ellas casi de inmediato.
ResponderEliminar¿Se ha cortado más que mis labios?
Pero, por suerte, no estoy resfriá... ¡aaaatttchissss!, aunque mira, me quedo con uno de esos "Jesús". Grache mile.