martes, 6 de octubre de 2009

Un cuarto de siglo no es nada

Hace 25 años se estrenaba...



Una "bola de cristal" que "rompía"... sin romperse. Por transgresora, por original, por divertida... ¡porque sí!... me hice fan de inmediato, aún cuando se suponía iba dirigida, al menos inicialmente, al público infantil y yo era ya mocita. ¿Público infantil?... que juzgue el respetable...
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Igualito, igualito que el cuento de "Alicia en el país de las maravillas". Tanto libro como programa televisivo se presentaban con disfraz de "menores"... pero realmente estaban destinados a "mayores"... Obritas de lo más polivalentes pues.
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Márchome con una gran duda... ¿seré una electroduende?...



Efectivamente cualquier tiempo pasado no fue mejor, pero caray... ¡qué buenos fueron algunos!
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7 comentarios:

  1. jeje... qué recuerdos.

    Si llegó a salir Santiago Auserón en la Bola de Cristal por su cuenta, es que Radio Futura tuvo que durar poquísimo.. tenía otra impresión.

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  2. Sí, je, je.

    La verdad no lo sé... no fui yo muy "Radio futurera" pero poquísimo me parece excesivo. De tonadas maneras si lo pensamos... aunque "la movida", o sea los años 80 fueron muy prolíficos... los grupos en general no eran duraderos, creo recordar.

    Un refrán dice: "Lo bueno si breve... dos veces bueno".

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  3. de lo mejorcito que ha pasado por televisión.. a mí también me pilló mayorcita, pero es que el programa valía la pena... Alaska, Auserón, Paco Carbonell,,, unos chiquillos, aunque ya eran conocidos antes de la bola de cristal, sin duda, pusieron el toque magnífico a un programa único en su contenido, guión y originalidad...

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  4. Unos pipiolos sí. Igual soy una "antigua" pero la televisión de antes, en general, sí que era digna. En cambio la de hoy... ¡lagarto, lagarto!... también por lo general.

    Ains apenas era una niña pero ... ese "Estudio 1", ese "La clave" con Balbín... lo dejo, lo dejo, que me pongo levenostálgica...

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  5. ¡Órale con los videos!, hasta se me espantó el sueño ahorita que ya casi va a ser medianoche.

    Acá en México Alaska se hizo famosa sobre todo con su rolita de "... mil campanas suenan en mi corazón, que difícil es pedir perdón, ni tu ni nadie, nadie puede cambiarme", de hecho aún es un clásico de las fiestas pues son de esas que encienden los ánimos de la concurrencia y la verdad es que a mi si me gusta aunque la canción que has elegido no la conocía.

    ¿¿¿Qué las marionetas de tu segundo video eran para niños??? ¡Ay dios! pues cuando lo vi hasta me espanté un poco y me hiciste recordar cuando de niña el show de los Muppets me daba miedo, sobre todo los que tenían forma de mounstros, claro, ustedes que son de España deben saber cual es el origen y la aportación de ese programa a la sociedad.

    Yo creo que este es un punto de comparación muy interesante entre la programación televisiva que es permitida en diferentes países. Por ejemplo acá en México en los últimos tiempos ha habido una gran apertura a contenidos más controversiales peros siempre respetando un estándar de algo "agradable y apto para el público" y yo veo ese video un poco "frikeante" y no muy "digerible" a la primera impresión.

    Bueno, pues siempre es bueno conocer cosas nuevas ¡y que cosas!.

    Saluditos y abrazos!

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  6. Myriam... no puedo dar respuestoide (respuesta vaya) ahora, que estoy ZzzzZzzzZZZzz (o sea más dormida que despierta). Mañana más.

    Como anticipo mándote otro saludo con abrazo... ¡y sin ronquidos!

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  7. ¡Llego tarde, llego tarde, llego tardeeee!... Por si apareces, Myriam, dejo unas letrillas que tenía pedientes...

    “La bola de cristal” fue un programa que en sus comienzos efectivamente iba destinado al público infantil. Sin embargo, coincidiendo con la época de cambios socio-políticos que se daban en el país -el cual se encontraba inmerso en plena transición a la democracia- supuso una herramienta de crítica contra el gobierno, la guerra, el terrorismo, el capitalismo... así como un escaparate para la explosión cultural –muy reprimida en los años de régimen franquista- que se dio en llamar “Movida madrileña”. Se acuñó bajo este nombre un movimiento de cultura alternativa o underground que, con el auspicio de muchos políticos de la época, buscaba sobre todo apertura, modernidad y “lavarle la cara” –y los interiores- a España tras cuatro décadas de dictadura.

    Pero claro... un peque ve marionetas en televisión y sólo entiende que se trata de un muñequito que hace gracias o lo contrario pues la “bruja avería” básicamente provocaba “desgracias”, al margen del verdadero afán que tenía lo que salía por aquellas boquitas.


    Alaska fue uno de los iconos de ese movimiento, no sólo por imagen rompedora y valiente, sino también por su música y manera de estar en el escenario. A propósito... ¡era una niña! Es curioso... por entonces la consideraba una mujer “mayor”... y sólo tiene cinco años más que yo. ¡Cómo juega la mente con estas cosas de la edad según el ciclo que vivamos!

    A lo que iba... ya era famosa cuando sacó el disco “Deseo carnal” cuando estaba en “Alaska y Dinarama” (previamente, en otra formación, el grupo se llamaba “Alaska y los pegamoides”), un trabajo que me gustó mucho, muchísimo aunque no haya sido “santa de mi devoción” musicalmente, más allá de algunas tonadas sueltas. Ella en cambio me transmite muy buena energía. Creo que es una mujer muy interesante, culta, sabe estar, respetar... que me encanta vaya. En la “distancia”, naturalmente. Terminando con ella diré que el tema que me comentas es un clásico en las fiestas de allá... me sigue sonando tan bien como entonces. Es de esas canciones intemporales que marcan épocas... y además por su ritmo entra en las que yo leveclasifico como: “canciones ponepilas”... o sea, aquellas que invitan a moverse, a espabilar, a estar alegre, a levantarse tras una caída bien por propio tropezón o porque alguien puso la zancadilla... En resumen, de esas que forman parte de “mis terapias” en esos días bajos de los que no se libra nadie.

    De tu país –salvo que la mente me juegue una mala pasada- me suena un tal “Chavo del ocho” y la verdad Myriam... ¡me ponía de los neeeeeerrrrviossss!, me resultaba como muy “light”. Igual es que ya estaba algo grande. Pero claro es que a mí me atraía la transgresión de “La bola de cristal”. Sin embargo, de la televisión de tu tierra, me gustaba Verónica Castro en una especie de magazine que hacía. ¡Qué guapa por cierto!... y qué bien canta su hijo.

    Y lo dejo aquí... ¡Hasta otra maja!

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